lunes, noviembre 02, 2009




20 octubre:

Salgo pronto con las tres maravillosas lituanas dispuestos a hacer autostop. Dos de ellas consiguen viajar hasta Bremen en el primer coche que les acoge (con una pistola en la guantera y balas en el suelo), mientras que a Vaiva y a mi nos lleva un ejecutivo hasta una gasolinera donde se suele practicar este medio de transporte. Tras preguntar a todos los vehículos que paran a reponer nos damos cuenta que estamos demasiado lejos de Groningen para volver, y demasiado lejos de Alemania para seguir a pie. Finalmente reconocemos una matricula Alemana y el caballero nos lleva hasta la frontera, a unos dos kilómetros de distancia de la estación de tren. Tras estudiar las posibilidades, decidimos comprar los billetes de tren hasta Bremen, pero la maquina solo acepta monedas y el precio son 26 por cabeza.

Voy al Rabobank del pueblo y retiro 60, pero no tienen monedas, y los billetes más pequeños son de 10, así que nos recorremos todos los supermercados, cafés y hoteles de ese pequeño pueblo situado en la frontera del país, en busca de chatarra.

Conseguimos comprar los billetes y, tras hacer tres escalas, llegamos a Bremen 12 horas después de salir de casa, donde subimos al tranvía para encontrarnos con las otras dos chicas e ir a casa del huésped. En casa de ellos (el contacto de coachsurfing de Indre, y sus dos compañeras de piso) duermo en un sofá de cuero, frente a una estantería realizada con botellas y maderas, mientras ellas duermen en una cama de matrimonio.

Por la mañana cogemos el tranvía de nuevo (esta vez pagando) para llegar al aeropuerto. De Bremen a Gerona en avión, y de allí en bus a Barcelona. Metro dirección canyelles, evidentemente, y preparamos unas tapas para cenar.

20-27 octubre:

Reviso toda la ciudad de punta a punta haciendo de guía turístico como excusa para buscar de nuevo el encanto en mi ciudad natal. Sagrada Familia, Parc Güell, Montjuic, CCCB, Ciutadella, Barrio Gótico, Paseo Maritimo, Arco de triunfo, Playa, Laberinto Horta, Pedrera, Casa Batlló. Sensación extraña de poseer tres estancias y no estar en ninguna. El 27 de madrugada se van las mozas.

28octubre-1 noviembre

Cojo el bus con Javi dirección Gerona. Hay atasco en la autovía pero llegamos a tiempo. Al día siguiente llega Edu. Cocinamos de todo. Preparamos nuestro estomago para bombas nucleares. Visitamos todos los coffeshops de Groningen y probamos distintas Marihuanas. Queremos huir de todo, y juntos tenemos más fuerza. Salimos a conocer todos los locales con una paz racional implacable, y con sed de vida. Compramos Psilocybe Mexicana (frutas que aún no han fructificado como seta alucinógena) y nos las comemos (con briks de leche con fresa en el bolsillo como antiácido por si no nos mola el viaje, poder cancelarlo). En nuestro viaje las risas y sonrisas son abundantes. Las luces se exageran, la música que oyes sale de dentro de tu cabeza, es tan fácil dejar de pensar en todo que te sientes jodidamente feliz. Nos sentamos en nuestro parque norte, donde el otoño tiñe nuestro cerebro de naranja, amarillo y verde. Andando entre hojas aparece, probablemente el único del pueblo, perro con una pata mutilada. Trípode se convierte en nuestro chaman. Abandonamos al parque para ir a mi zona zero de movimiento de ladrillos (ver video) a tumbarnos a los pies de un árbol. Nos fundimos con la natura y dibujamos. Por una vez en mi vida, en mi mente no había odio, no había rencor, no habían posesiones, solo hojas danzando entre mis dedos, una sonrisa en mi cara, y unas lagrimas apunto de brotar. Paz espiritual. Petado mental.

Al día siguiente cogemos las bicis para perdernos hacia el oeste, y en las magnitudes de sus prados bailamos con vacas, patos, ovejas y caballos. Escondida en Enumatil encontramos una casa, que Disney ya quisiera poder imaginar, donde nos tomamos un té y somos invitados a ver una galería de arte. Al llegar allí descubrimos que es la propia casa de la artista, la misma que nos invita a entrar y conocer a su marido, sus 4 maravillosos perros, y su encantadora y preciosa hija. Sabe que somos estudiantes de arte y me pide que vuelva el próximo domingo con bocetos.

Al volver nos dirigimos al Groningen Museum y nos recorremos toda la ciudad para aprovechar hasta el último minuto antes de llegar al bar donde hacen el concierto. A las 2.20 parten y me dejan perplejo.

2 noviembre

Gracias a todas estas maravillosas experiencias, he decidido dejar la escuela Minerva (donde soy estudiante en Groningen) y aprovechar la habitación para dejarlo todo. Mañana por la mañana comprare un saco de dormir. Durante la semana comeré toda la comida fresca que me quede, y el domingo, cuando vaya a enseñarle los bocetos a Enumatil, seguiré en esa dirección hasta que mi cuerpo decaiga en el saco de dormir en medio de un prado. Quiero despertarme entre vacas, a millones de kilometres de cualquier cosa real que pueda esclavizar mi mente en la sucia rutina de: casa-universidad-supermercado-bar-casa. Quiero conocer caminos, olvidándome que tengo donde volver. Prefiero morir de frío que pudrirme de conformismo.

Sinceramente, gracias petaos.

domingo, octubre 18, 2009

gohome

Semana un poco festiva. Concierto de Jazz contemporáneo, fin de semana de discotecas y eso. Yendo al Lidl me encontré una barrera policial con una mancha de sangre seca en el asfalto y una bici convertida en acordeón. Me dio que pensar, algo así como…que pensaría de mi vida si muriera ahora? (gracias señor Palahniuck) y la verdad es que, a pesar de todo la respuesta no fue negativa; al menos lo suficientemente positiva para volver a casa por el mismo camino para verlo de nuevo (morbo - morbo sangre poli).

Empecé a pintar mi bicicleta (conocida ahora como Cherry) pero será acabada en 3 semanas. Eso es debido a que mañana me piro tempranito de autostop para Bremen (Alemania) con mis dos compañeras de Lituania y una amiga suya (que llegara aquí en 2 horas). Allí dormiremos en los sofás de casa de un alemán majo (aun por conocer)…si es que no hay nada como viajar con tres chicas monas. Finalmente el martes a primera hora vuelo para Gerona y de allí para casa la mami con las tres mozas. Si todo va bien, el segundo día nos instalamos en cañellas (can paries).

El plan es hacer turismo (para las jovenzuelas), ir a mi banco, ir a la escuela a hablar con la tutora, decirle hola y adiós a mi hermano y a mami, traer todos los discos de vinilo que compre (así como otras cosas no útiles aquí) tocar la guitarra, coger ciertos libros imprescindibles para traer aquí, saludar a los gatos, al pollo y al oso (y a su novia), abrazar a la nana, jugar los últimos halos del año con el carlos, tomar la ultima cerveza del año con enric, tocar la guitarra de nuevo, tocarla de nuevo junto con edu, salir de fiesta, tengo pendiente tres o quatro tattoos (que me parece que: JI JA JU lol, espérese sentado)y básicamente: Hacer todo lo posible para sentir amor por mi ciudad natal y llegar aquí echándola de menos, para cuando vuelva en febrero hacerlo con más ganas.

Para acabar de cuajarlo bien, el mismo dia que vuelvo javi se viene de okupa strangis a mi resi, donde esperaremos la llegada de edu para el dia siguiente. Entonces empezará otra semana de locura.

PD: hoy cocino todo lo que tengo en la nevera puesto que no me gusta tirar nada. Quien quiere que se pasé por la yellow kitchen a comer pimientos, champiñones, ternera, cebolla, etc.

PD2: es un poco absurdo porque si entiendes lo que pone, es que la yellow kitchen no te cae cerca.

PD3: Aqui un par de chorradas que hice en su momento:

http://www.youtube.com/watch?v=Z9S0faqtqns

http://www.youtube.com/watch?v=PhAa3pTjy2U&feature=channel

martes, octubre 06, 2009

dia 46 en groningen



Ya no son cuervos, si no las obras de restauración del edificio lo que me despierta por la mañana.

Cruzo la puerta de la residencia y veo mi bao dibujar en los ladrillos. Cojo la bici y tomo dirección a la escuela. Una agradable niebla no me permite ver más allá de dos calles, y hace un frío acogedor.

Hoy es día de cartones y desechos, donde la gente mata su nostalgia de forma provisional, yo obtengo un pantalón (que me pondré para pintar) y 3 camisetas blancas de niño que descompondré para fabricar lienzos.

De camino a la escuela, entre la niebla y los cartones, me encuentro con el clásico póster publicitario acerca de la ciudad. Me planteo porque, aún, creemos que una ciudad se puede promocionar con un cartel, con una imagen, un mensaje o una simple voz. A pesar de ello, el cartel publicitario esta cuidadosamente pegado sobre un maravilloso cartón-pluma de 5mm de grosor, con una parte trasera completamente blanca. Así que diogenización.

A partir de aquí, el día se decanta por plantarme en el ordenador durante unas horas en el romantic studio, y hacer animaciones sin pensar influenciado por el gran dote dadaísta de los monty python.

Recuerdo la maravillosa conversa del viernes con la profesora de dibujo, quien, tras ver varios dibujos realizados con diferentes técnicas, me dijo que dejara de intentar hacer algo que gustara para hacer algo con lo que realmente pueda disfrutar. Que, por mucho que yo dijera, no estaba aquí para aprender técnicas que, según ella ya se o no necesito. Que dibuje, no piense, y que no trate de decir nada.

Y justo en historia del arte, el mismo profesor que la semana pasada me presentó el libro “The end of art” esta semana trae la maravillosa Biblia del DADA.

No mucho más. Cada finde una escapada en bici, cada dia clase. y cada noche cocina uno distinto

domingo, septiembre 20, 2009

Sabado 19 (dia 29 en Groningen)


Me levanto a las 9h y decido partir. Preparo un bocadillo, la cámara de fotos, una botella de agua y un jersey y salgo a por mi bicicleta. Me dirijo al oeste, allí donde ya había estado antes. Tras pasar la industria abandonada, llego otra vez a las afueras de Groningen, pero decido seguir. A ambos lados de la carretera no hay más que un inmenso prado verde manchado por ovejas, caballos y vacas. Mis pies pedalean y mi cabeza se evade. Llego a un cartel que me informa que estoy en Hoogkerk, lo que supone estar a poco menos de 5km de mi residencia. Me siento bien pero necesito más. No me satisface saber que hay gente que hace el mismo recorrido que yo con su hijo o la compra, pero me parece hermoso.

Un caballo me mira y me paro un momento delante de él. Intento imitar sus sonidos y el tambalea la cola. A unos 30 metros la mirada de una oveja me detiene de nuevo, y finjo entender lo que quiere. Me sorprende la similitud de mis gritos con su forma de balar. El tumor social que llevo dentro hace que me sienta estúpido, pero mis raíces animales me calman.

Sigo pedaleando y un cartel me indica que salgo de Roffert (un sitio donde no sabía ni que estaba). Me obligo a coger solo caminos grandes con cosas sencillas de recordar, así que evitando caminos alternativos me castigo por tener un lugar al que volver. Las vacas me miran y yo les grito abortos sonoros. Al poco rato llego a una pequeña aldea llamada Enumatil. La cruzo por un divertido puente y sigo hacia el oeste. Finalmente llego a Niekerk Grootegast y me siento a comer el bocadillo.

Pregunto en una estante de comida rápida por Groningen para saber la distancia, y, evidentemente señala a mis espaldas y dice que unos 20km. El sonido de las campanas del pueblo me hace pensar que debería volver antes de olvidar como retroceder, lo que supone otros 20km.

Deshago el mismo camino cantando a pleno pulmón algo así como un blues, en el que entre palabras trato de imitar todo ruido que entra en mi cabeza. Llego poco antes de las 13h a casa, pero me siento bien.

miércoles, septiembre 16, 2009


Mañana de tutoría. Paseo por la ciudad con una de las chicas de Madrid en busca de una bici para ella, vamos al city hall a por el apointment. Volvemos a por la otra chica madrileña y subimos al super.

Por la tarde ha fotografiar piedras de nuevo. Quiero que cambie el cielo, y decido esperarme y sacar una foto cada 10 minutos. Tras unas cuantas, vuelvo a casa a por el portátil. En el mismo sitio me pongo a ver una película en la pantalla sin perder de vista el trípode, la cámara y las piedras. Por costumbre y miedo me giro cada dos por tres para asegurarme que no viene nadie. Y en la última vez veo fuego a unos 100 metros, y tres chicos que se alejan en bicicleta. Me acerco levemente para ver que es sin perder el ojo de mis cosas. Le pido a un chaval de unos siete años si puede ir a casa. A los cinco minutos viene un señor y le explico la situación. A eso los tres ciclistas (no mas de trece años) han dado la vuelta a la casa y han reaparecido cerca de mis cosas (ai mis valiosas piedras) empiezo a correr y se van. Vuelvo al fuego y veo que el señor va para su casa a por cubos, así que empiezo a pisar, separar, pisar, apartar, pisar, remover, pisar (lo que parecía ser un cojín) gracias a mis magnificas botas de rebajas de la tienda de taras, hasta conseguir que llegue a menos de mis rodillas. Entonces aparece otro señor (llamemos CARAPOLLA) al que le pido (sin dejar de pisar) si tiene agua, y el señor (CALVO CARAPOLLA) entra en su casa mirándome con cara de psicópata.

Diez minutos después, y con el fuego ya casi apagado, aparece el señor con los cubos.


En casa monto todo lo que me quedaba de material sobre las piedras y en breve me acostaré.

lunes, septiembre 14, 2009


Resumiendo esta última semana: cada día he ido a clase por la mañana y “estudiado” por la tarde. El lunes pasado salí de fiesta al Pacific (fiesta de alumnos de intercambio) y el miércoles también (fiesta tributo a los 90’s).

Bueno rollo con las dos chicas de Lituania de otra habitación. El sábado cocino para cuatro y comemos con Jazz. El domingo cocinan ellas cocina típica de su país.

Han encontrado un vuelo a Barcelona el 20 de octubre por 5€ y uno de vuelta el 27 por otros 5€. Así que bajare con ellas el 20 de Bremen a Gerona y subiré con Javi el 28. Edu subirá el 29 y luego ya veremos lo que hacemos. Aprovecharé para traer cosas inútiles aquí (como los discos de vinilo o ciertos objetos) y volver con libros y más pinceles. Así como tocar la guitarra, hablar con el banco, con la escuela, y explotar la cocina de Mami.

Esto…preparé un lienzo con yeso sobre madera y en pronto empezaré a pintar. Ayer me tiré el domingo moviendo y fotografiando piedras (algún día lo entenderéis).

Hoy he conocido a la última chica de España de intercambio en la escuela Minerva. En total son dos chicas de Madrid, la chica de China, y el chico de Austria.

Los tres ibéricos hemos paseado la mañana buscando una bici, mostrándoles supermercados, y finalmente han venido aquí a comer mi suculenta pasta bastarda a la carbonara. La cosa se pone divertida y en breve iremos a un coffe shop porque les ofende que no lo haya pisado en tres semanas.

Seguiremos moviendo piedras y andando a pasos largos, pero todo con buena letra.

lunes, septiembre 07, 2009


Ayer paseé por el rastrillo de segunda mano buscando tela de algodón a metros para preparar lienzos. Puesto que no encontré y era domingo festivo, busque un pantalón para estar por casa, y tras pasearme todas la tiendas y rebajar, lo mínimo que resultaba convincente eran 7 eurazos. Paseando encuentro una tienda “de todo un poco”, donde maravillosamente veo el kit de playmobil “punkie y poli” que encontré en Terrassa por internet por 9€ +desplazamiento, por 3€. Si, esta semana pasare hambre, pero mi dignidad se representa en dos figuras de vinilo. En otra tienda de segunda mano encuentro la “típica chaqueta europea” que siempre quise por 20€, pero la compro por 15. Llego a casa y Jazz me había echo la cena para devolverme el favor.

Hoy clase de pintura acerca del movimiento, y clase de themadocent donde cada uno ha expuesto sus dibujos sin decir nada, y el resto de la clase opinaba y buscaba conceptos.

(Esto me recuerda a un ejercicio de dibujo del viernes, donde todos empezábamos con una hoja en blanco dispuestos a hacer cualquier cosa con el material que tuviéramos. En el momento en que te aburrías o no sabias que hacer, solo tenías que ponerte en pie y decir “lo cambio”, siguiendo así el dibujo de otro. Una vez rellenados todos los folios vuelven a sus dueños, y ellos tienen que decir que le gusta y que no de lo que han hecho los demás en con su dibujo. Entonces te dicen que cojas lo que menos te gusta de lo que le han echo, y lo analices y repitas hasta te gusta tu dibujo. Finalmente, te dicen que te olvides de eso y acabes el dibujo a tu forma.
Parece una estupidez pero no es nade sencillo. Aprendes a respetar las cosas de los demás, a compartir, a rectificar los errores, y aprovechar los fallos.)

Jazz y yo hemos decidido turnarnos para cocinar la cena. Nos sale mas barato, igual de fácil cocinar para uno que para dos, y resulta gratificante llegar y encontrarte la cena echa.